DESCRIPCIÓN HISTÓRICA DE LA ISLA

Conocida por fenicios, griegos, romanos, a Tenerife se le denominó en la Antigüedad "Jardín de las Hespérides", "Campos Elíseos" y "Afortunada" a causa de sus bellezas naturales y de la suavidad de su clima, enteramente primaveral.
Incorporada a la Corona de Castilla a finales del siglo XV, comenzó a cobrar importancia a partir del XVI, época de los grandes descubrimientos geográficos y científicos que perduró hasta el pasado siglo. Por Tenerife, además de comerciantes, aventureros y piratas, recalaron personajes históricos tales como Magallanes, La Péuse, Cook, Darwin, Humboldt, etc.
Intentaron su conquista sin conseguirlo, los almirantes británicos Blake, Jennings y Nelson, perdiendo este último su brazo derecho en el transcurso de su fallido ataque a Santa Cruz en 1797.


Desde 1852, Tenerife es puerto franco, iniciándose también por esos años la llegada de turistas europeos atraídos por las descripciones que los viajeros de la época hacían del Valle de la Orotava o del "Pico de Tenerife", nombre con el que los europeos denominaban al volcán Teide de 3.718 metros de altura y que se alza, cubierto de nieve la mayor parte del año, en medio de la Isla.
En la actualidad, Tenerife es uno de los centros turísticos más importantes de europa y ofrece al visitante, además de los atractivos mencionados, magníficas instalaciones de gran confort y modernidad, en sus diversas zonas turísticas.